miércoles, 24 de septiembre de 2014

Es vivir.

Es el descubrimiento de algo nuevo, es la constante y amada sorpresa, es la grandiosidad y maravillosidad del mundo.

Es sonreír con los ojos cerrados dejando caer la cabeza hacia atrás, es sentir la lluvia y dejarla hacer.

Es mirar esos maravillosos ojos y enamorarse de nuevo, es dejar de pensar lanzándose al mar.

Es leer un buen libro sin poder detenerse ni para respirar, es reír sin prejuicios ni vergüenza.

Es la inspiración que no cualquier acorde proporciona, es escribir por y para el arte de la contradicción.

Es el arte de amar en una caricia, es la relajación de un buen suspiro.

Es una llamada perdida a Dios, es un regalo bondadoso.

Es soñar en el cielo azul, es soplarle a las nubes.

Es el afán aventurero que palpita en nuestro interior, es sonreír en los momentos más inoportunos.

Es comerse una película en lugar de palomitas, es experimentar la adrenalina del mejor miedo.

Es correr hacia adelante con lágrimas de alegría en los ojos.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Come with me now.

¡Qué coño!

Levanta de ahí, arráncate la ropa encima de ese roído sofá, escúpele a la gente de la calle desde la ventana, aleja las cortinas entre sí tan rápido que rompas algún que otro sujeta cortinas como-se-llame, necesitas moverte, hacer algo, saltar, correr a jugar al baloncesto, o al balonpie, o al balonmano, o al balonrodilla, o al baloncodo, o al balonpecho, o al balonmierda-se-me-van-la-olla-y-los-guiones.

¡Venga cojones!

Que el tiempo corre, que no se te olvide, baila, aunque lo hagas mal, uy, pero qué digo, sobre todo si lo haces mal, porque piensas menos, disfrutas más, da palmadas, grita, disfruta, canta, salta, mójate, repítete, juega, sueña, di verbos aleatorios sin ningún sentido, escribe con menos sentido todavía, deja de respirar, o hazlo demasiado rápido, vívelo todo como si el tiempo no existiese, que corras he dicho, repítete, que te despidas del mundo ya, ha dejado de merecer la pena que te pares a mirarlo, que si olfatear flores, que si cagar de campo.

¡A la mierda ya, hombre y mujer!

Disfruta del tiempo que te queda, igual mañana viene un castor y te devora, y me da igual que los castores no devoren, el que vive debajo de la segunda capa de tu colchón sí lo hace.

¿Te he dicho ya que necesitas salir de ahí? Que saltes por la ventana, que te tires dentro de un puto pozo, que caves un hoyo de China a aquí en vez de aquí a China, porque es que eso es muy fácil. ¿Y si vienes conmigo y vamos fostiados hacia dónde demonios toque ir?

Hacia delante, es un buen sitio para ir; que seguro que hay gasolina, y ningún problema con la ortografía, allá donde vayamos seguro que me la puedo saltar, o inventar, o plagiar, o hacer lo que me salga de los ovarillos con ella, al igual que jugar con la gramática.

Esas palmas que no cesen, esos piezacos en el suelo, ese bajo ensordecedor, que deje de importar todo lo demás, que si nubes, que si vida, que si muerte que si mierda en vinagre, ¡vente conmigo!

Corramos rápido, muy rápido, grita y ríe.


¡Qué coño!